El envejecimiento es un proceso irreversible que afecta de manera heterogénea a las células que componen los seres vivos. Durante el envejecimiento cerebral se ha observado un declive de las funciones cognitivas, especialmente las que tienen relación con la capacidad ejecutiva, los procesos de atención, el aprendizaje y el almacenamiento de nueva información. En el cerebro que envejece, no hay un efecto completo, pero ciertas regiones están involucradas en la capacidad ejecutiva y en la memoria reciente, con la activación de mecanismos compensatorios.
Plasticidad de las neuronas. Envejecimiento y demencia
Quizás la diferencia fundamental
entre el envejecimiento fisiológico y algunas enfermedades neurodegenerativas
como la enfermedad de Alzheimer es esta pérdida de adaptabilidad para hacer frente
al declive senil. Además, a diferencia de las enfermedades neurológicas, los
cambios en el sistema nervioso central (SNC) asociados con el envejecimiento
afectan más o menos todas las áreas mentales, emocionales, sensoriales y
motoras del cerebro, pero no producen ningún defecto.
El
cerebro viejo produce neuronas nuevas
Efectivamente, se producen cada día neuronas nuevas, fundamentalmente en el hipocampo, pero también en diferentes áreas de la corteza cerebral.
Nuevas células de la granulosa surgen continuamente en el tampón del hipocampo (alrededor de 20 000 a 30 000 neuronas por día) a partir de una población de células progenitoras que se dividen continuamente. Estas nuevas neuronas inmaduras migran a la capa granular de neuronas, donde se diferencian.
La mayoría de estudios han puesto de manifiesto que la producción de
neuronas nuevas ocurre durante toda la vida del individuo.
El papel de los radicales libres
Se estima que el 2l oxígeno
consumido forma radicales libres. Los radicales libres son moléculas derivadas
del oxígeno capaces de reaccionar y alterar o lesionar otras moléculas del
propio organismo. Por tanto, los radicales libres son potencialmente
peligrosos, puesto que en condiciones de exceso, pueden ocasionar importantes
lesiones a las neuronas hasta el punto de provocar su muerte. En condiciones
normales los efectos deletéreos de los radicales libres son minimizados por las
defensas oxidantes, como las enzimas capaces de metabolizarlos y las vitaminas
E y C.
La
apoptosis neuronal
Esta última es una forma de muerte celular programada, en la que la célula inicia un programa suicida mediante el
cual se orienta y converge en pequeñas vesículas que son absorbidas por las
células vecinas.
El conocimiento del proceso de muerte neuronal programada es de enorme importancia para la medicina. Además, la producción aumentada de radicales libres en el entorno neuronal es un elemento central en el desencadenamiento de la apoptosis.
Hormonas
y envejecimiento cerebral
El cerebro está fuertemente influido por las hormonas sexuales, tiroideas, suprarrenales y por la melatonina.
Durante el envejecimiento, se ha confirmado una disminución en el valor de varias hormonas circulantes, lo que aumenta significativamente la vulnerabilidad del sistema nervioso. Ahora hay evidencia de que el reemplazo de hormonas femeninas durante la menopausia reduce el riesgo de demencia.
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